AUSTRALIA


por JONÁS ALPÍZAR

Los acantilados, las barreras de coral, islas de arena y piedras monumentales son sólo algunas de las muestras del gran amor que esta isla de Oceanía profesa por su lado natural.

¿Qué imágenes llegan a la mente de los viajeros cuando escuchan la palabra “Australia”? Sí, el icónico edificio de la Ópera de Sídney ocupa uno de los primeros sitios; otro puede ser una imagen de la sabana dorada e infinita, ocupada por un canguro o un koala. Pero, sin duda, este gran país de Oceanía se distingue de todos los demás por su gran variedad de ecosistemas; ofreciéndonos un gran abanico de paisajes inolvidables y maravillas naturales, listas para conmover al viajero más experimentado. A continuación revisamos unos de los puntos más importantes.

ULURU Y EL CENTRO ROJO DEL NORTE AUSTRALIANO
Si hay un área de Australia que se diferencia plenamente de otros parajes, es el famoso Outback. Sus inmensos horizontes de vivos tonos ocres y amarillos se ven irrumpidos por una roca arenisca de tamaño descomunal. Anteriormente conocida como Ayers Rock y ahora Uluru (el nombre aborigen y oficial) es un lugar sagrado para los australianos aborígenes y se cree que tiene alrededor de 700 millones de años.

Uluru se levanta 348 metros sobre el suelo, es más alto que la Torre Eiffel, y cuenta con 2,5 veces la altura del Puente del Puerto de Sídney. Tiene 3.6 km de largo, 1.9kms de ancho, con una circunferencia de 9.4kms. Un verdadero monstruo mineral.

No importa cuántas veces lo hayas visto en postales, nada te prepara para la primera vez que lo ves aparecer en el horizonte plano y largo. La manera en que cambia de color al amanecer y al atardecer representa un espectáculo contemplativo por sí solo.

LA GRAN BARRERA DE CORAL
El único ser vivo de la Tierra capaz de ser visto desde el espacio es también una de las siete maravillas naturales del mundo: la Gran Barrera de Coral. En este increíble sistema de arrecifes viven más de 400 tipos diferentes de coral y 1.500 especies de peces tropicales.

Con una longitud de 2.300 km, la misma longitud que desde Vancouver, Canadá, hasta la frontera con México, la Gran Barrera de Coral consta de 900 islas y 2.900 arrecifes individuales, elementos que lo convierten tanto en el arrecife de coral más grande del mundo, como la estructura viva más grande del planeta.

Existen muchas opciones para visitarlo, desde tours de buceo para principiantes y avanzados, o para admirarlo desde la cubierta de un exclusivo yate, o bien, desde el aire en un helicóptero. La entrada principal es en Cairns, pero hay muchos puntos de acceso al norte y sur de la costa de Queensland.

LA DORADA COSTA DE FRASER
Island Fraser es la isla de arena más grande del mundo. Los granos que la conforman han sido acumulados por las corrientes de agua hace más de 800.000 años desde lugares tan lejanos como la Antártida cuando todavía estaba unida a Australia. Se extiende a lo largo de 123 km de largo y 23 km de ancho, y es Patrimonio de la Humanidad porque se mueve y evoluciona constantemente.

La isla de Fraser es el único lugar en el mundo donde se encuentran selvas altas que crecen en dunas de arena a elevaciones de más de 200 metros.

Fraser Island es la meca internacional de los intrépidos conductores de 4×4, también para los amantes del camping. La pesca en la playa, la selva tropical, los lagos interiores (hay 100 lagos de agua dulce) y la observación de ballenas jorobadas migratorias frente a la costa, también son los atractivos de esta gran isla dentro de otra gran isla.

LOS DOCE APÓSTOLES PETRIFICADOS
Los Doce Apóstoles son los protagonistas del espectáculo diario que toma lugar a lo largo de la conocida Great Ocean Road. Estas enormes estructuras de piedra caliza se elevan a 45 metros sobre el nivel del mar y fueron formadas hace al menos 20 millones de años cuando el mar erosionó gradualmente los suaves acantilados de piedra.

De los doce sólo quedan ocho (el resto ha caído) y forman el telón de fondo de estos magníficos acantilados de hasta 70 metros de altura. El mejor momento para fotografiarlos y verlos es al amanecer. También debe caminar por las pasarelas alrededor de los acantilados que ofrecen varias plataformas de observación y tomar los Gibson Steps hacia la playa para tener una perspectiva más cercana.