• HEESEN YACHTS ASYA, BELLEZA ORIENTAL

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    POR EDMUNDO A. EGUIARTE
    FOTOS CORTESÍA HEESEN YACHTS B.V.

    Desde tiempos inmemoriales el ser humano ha vivido en la búsqueda de nuevas experiencias y de aprendizaje sin pausa y, para las sociedades occidentales, la cultura asiática siempre resulta ser una muestra de lo distinto que se desarrollaron las civilizaciones en las diferentes latitudes y meridianos del globo terráqueo.

    Es por ello que los exploradores formales siempre buscaron ir a lugares distintos de sus culturas de origen pero con la grandeza suficiente para generar historias llamativas que, generalmente, se escuchaban en el camino de cada travesía.

    Y esta dinámica continúa hasta nuestros días, como parte de la esencia del ser humano y con la gran ventaja de que un mismo lugar puede representar cosas totalmente distintas para dos personas, creando un abanico de interpretaciones y experiencias prácticamente infinito.

    Para el dueño de ASYA, ejecutado magistralmente por los talentosos hombres y mujeres que trabajan en Heesen, la creación de este yate y su desarrollo desde el tablero de diseño son una experiencia única – como cada yate que sale de este astillero – y les brindó la oportunidad de acercarse a la cultura asiática desde la comodidad que les brindan sus terruños en Oss, Países Bajos.

    Descubrir y explorar este impresionante yate es una experiencia en sí misma, mucho más las primeras travesías que ha hecho por distintos lugares del planeta. Cada milla náutica navegada es experiencia tanto para el astillero como para la tripulación y, evidentemente, también para el dueño.

    La construcción de esta embarcación llevó meses de arduo trabajo desde el diseño e ingeniería, desarrollo de soluciones específicas para ASYA hasta todos los detalles de cada uno de los espacios así como montaje de maquinaria y equipo.

    Comenzando por el Flybridge que está consagrado totalmente a disfrutar del aire libre, salvo por el techo que sostiene antenas y radares, todo lo demás es espacio exterior. Cuenta con un jacuzzi en la proa rodeado de un asoleadero que abarca 180 grados; bajando la escalera no encontramos con cuatro camastros flanqueando el jacuzzi. Recorriendo hacia la popa hay a estribor un comedor y a babor un bar – la mezcla perfecta para un buen día de esparcimiento – como remate de esta cubierta cuenta con un área social compuesta por sillones que rodean la popa.

    La cubierta superior tiene un enfoque mayor hacia el entretenimiento, con una muy particular sala en círculo que nos ayuda a eliminar barreras y fomenta la fraternidad. Un pequeño bar a estribor y un escritorio que sirve de apoyo para lectura o para trabajar. Entre estos dos lugares hay una mesa de juego y en la pared central una pantalla que completa el cuadro de entretenimiento. Al exterior encontramos una estancia orientada hacia la popa y que aprovecha la altura para poder disfrutar de las vistas mientras navegamos.

    También en la cubierta superior está el puente de mando y el camarote del capitán que son un deleite para conocedores y extraños del tema de la navegación. Obviamente se tiene lo mejor en equipamiento y dispositivos para monitoreo y comunicaciones.

    La siguiente cubierta, la principal, es más formal y es la que alberga el camarote del dueño que es, entre otros muchos adjetivos calificativos aplicables, un deleite sensorial, los contrastes en maderas obscuras y maderas claras así como materiales en tonos neutros ayudan a crear un ambiente de tranquilidad. La luz natural que entra por los dos costados da ese toque que ayuda a tener ese toque. Este mismo esquema trasciende hasta al baño que, con su amplitud, también es un lugar de paz.

    En la última cubierta, la inferior, están los cuatro camarotes de invitados además de los cuatro de tripulación. Un poco más hacia la popa está el cuarto de máquinas y por último el garaje en dónde se guardan uno de los tenders y la moto de agua.

    No es obra del azar que este sea un yate tan bien logrado, con el equipo de Heesen en conjunto con Frank Laupman de Omega Architects – para el interior – y haciendo mancuerna con Bannemberg & Rowell para el exterior. El producto final es una rica mezcla del occidente con el lejano oriente.